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Mocos y catarros al empezar la guardería: por qué pasa y cuando no preocuparse

By 8 de octubre de 2026No Comments
mocos y catarros al empezar la guardería

“Empezó la escuela infantil hace unas semanas y parece que los mocos han venido para quedarse. Cuando no es un catarro, es una tos, y justo cuando parece que todo mejora… vuelve a empezar.”

Si esta situación te resulta familiar, queremos darte una buena noticia: en la mayoría de los casos, es completamente normal.

El primer año de escuela infantil suele coincidir con una etapa en la que los niños empiezan a convivir con muchos compañeros, descubren nuevos entornos y, con ello, también conocen virus que hasta entonces su organismo no había encontrado. Aunque pueda resultar agotador para las familias, este proceso forma parte del desarrollo natural de su sistema inmunitario.

En este artículo te contamos por qué ocurre, cuántos catarros pueden considerarse normales, cuándo conviene consultar con el pediatra y cómo podéis acompañar este proceso con tranquilidad.

¿Qué le pasa al sistema inmunitario cuando empieza la escuela infantil?

Durante los primeros años de vida, el sistema inmunitario todavía está madurando. Hasta que el niño comienza a relacionarse con otros niños, su contacto con virus y bacterias suele ser más limitado.

Al incorporarse a la escuela infantil, comparte juguetes, espacios, actividades… y también microorganismos habituales que forman parte de la convivencia diaria.

Cada uno de estos contactos supone un aprendizaje para su organismo. El sistema inmunitario reconoce esos virus, desarrolla defensas y genera memoria para responder mejor en futuras ocasiones.

Por eso, es habitual que los primeros meses de escolarización —especialmente si coinciden con el otoño o el invierno— sean los de mayor frecuencia de infecciones respiratorias leves.

Aunque a veces pueda parecer lo contrario, ponerse enfermo ocasionalmente no significa que el niño tenga pocas defensas, sino que su sistema inmunitario está aprendiendo a protegerle.

 

¿Cuántos catarros al año son normales en un niño?

Una de las preguntas más frecuentes de las familias es si es normal que su hijo tenga tantos catarros.

La respuesta es sí. La Asociación Española de Pediatría (AEP) estima que un niño presenta, de media, entre 5 y 6 catarros al año, aunque esta cifra aumenta durante los primeros años de escolarización o asistencia a la escuela infantil. Por su parte, la American Academy of Pediatrics (AAP) señala que durante los dos primeros años de vida muchos niños pueden llegar a tener entre 8 y 10 resfriados al año, especialmente si acuden a un centro educativo donde conviven con otros niños. Ambas instituciones coinciden en que esta frecuencia forma parte del proceso normal de maduración del sistema inmunitario.

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Esta cifra puede aumentar si:

  • Es el primer año de escuela infantil. 
  • Tiene hermanos mayores en edad escolar. 
  • Los catarros coinciden con los meses de otoño e invierno. 

Además, muchas veces da la sensación de que un resfriado “empalma” con otro. En realidad, lo más habitual es que no sea el mismo catarro, sino infecciones distintas que aparecen muy seguidas en el tiempo.

 

¿Cuánto dura un catarro y por qué parece que nunca termina?

Un resfriado común suele durar entre 7 y 10 días, aunque algunos síntomas, como la tos o los mocos, pueden prolongarse algo más sin que eso indique una complicación.

Cuando un niño empieza la escuela infantil es frecuente que, justo cuando está terminando un proceso, aparezca otro diferente. Esto explica por qué muchas familias tienen la sensación de que sus hijos pasan varias semanas seguidas con mocos.

La buena noticia es que esta situación suele mejorar progresivamente conforme el sistema inmunitario madura.

 

Señales de que todo va bien… y cuándo consultar con el pediatra

La mayoría de los catarros infantiles evolucionan favorablemente con descanso, hidratación y los cuidados habituales.

Algunas señales que suelen indicar que todo entra dentro de la normalidad son:

  • Entre un proceso y otro el niño recupera su energía y vuelve a jugar con normalidad. 
  • Mantiene un buen estado de ánimo la mayor parte del tiempo. 
  • Come y bebe razonablemente bien. 
  • La fiebre desaparece en pocos días y evoluciona favorablemente. 

Sin embargo, es importante consultar con el pediatra si aparecen síntomas como:

  • Fiebre alta o persistente. 
  • Dificultad para respirar. 
  • Decaimiento importante. 
  • Rechazo continuado de líquidos o alimentos. 
  • Cualquier síntoma que preocupe a la familia o que no evolucione como esperabais. 

Ante cualquier duda, vuestro pediatra será siempre quien mejor pueda valorar cada caso.

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Cómo ayudar a reforzar sus defensas en el día a día

No existen alimentos milagro ni suplementos que eviten los catarros. Lo que realmente marca la diferencia son los hábitos saludables que fortalecen el organismo de forma natural.

Sueño suficiente y rutinas estables

Dormir las horas necesarias permite que el organismo descanse y que el sistema inmunitario funcione correctamente. Además, las rutinas aportan seguridad y bienestar emocional.

Alimentación variada e hidratación

Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y alimentos frescos, junto con una buena hidratación, proporciona los nutrientes necesarios para un desarrollo saludable.

Juego al aire libre

Siempre que el estado del niño lo permita, jugar al aire libre favorece el movimiento, el bienestar físico y el contacto con diferentes entornos.

Higiene de manos

Un gesto tan sencillo como lavarse las manos antes de comer o después de sonarse la nariz sigue siendo una de las medidas más eficaces para reducir la transmisión de virus.

 

¿Puede ir a la escuela infantil con mocos?

Esta es, probablemente, una de las dudas que más escuchamos.

La respuesta es que sí, tener mocos por sí solo no suele impedir asistir a la escuela infantil. Muchos niños pasan semanas con secreción nasal mientras juegan, comen y participan con total normalidad en las actividades.

En cambio, cuando aparecen fiebre, malestar general o el niño no puede seguir el ritmo habitual del aula, lo más recomendable es que permanezca en casa hasta recuperarse, siguiendo siempre las indicaciones del pediatra y la política sanitaria del centro.

 

¿Qué hacemos en Brains Nursery para cuidar la salud y el bienestar de los niños?

En Brains Nursery sabemos que comenzar la escuela infantil supone un gran cambio para toda la familia. Por eso, trabajamos cada día para ofrecer un entorno seguro, saludable y adaptado a las necesidades de los más pequeños.

En nuestro día a día damos especial importancia a:

  • Rutinas de higiene adaptadas a cada edad. 
  • Ventilación frecuente de las aulas. 
  • Grupos que favorecen una atención individualizada. 
  • Comunicación cercana y constante con las familias sobre el estado de salud y bienestar de cada niño. 

Nuestro objetivo es acompañar a cada familia con cercanía y confianza durante esta etapa tan importante.

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Lo que les decimos siempre a nuestras familias

El primer año de escuela infantil suele venir acompañado de más catarros de los que nos gustaría. Aunque pueda resultar cansado, forma parte del proceso de adaptación del sistema inmunitario. Con el tiempo, la frecuencia de estas infecciones disminuye y los niños desarrollan unas defensas cada vez más fuertes.

Nuestro papel es acompañarlos —y acompañaros— con cercanía, cuidado y mucha comunicación durante todo este proceso.

 

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi hijo enferma más desde que empezó la escuela infantil?

Porque su sistema inmunitario está entrando en contacto con virus nuevos y aprendiendo a defenderse frente a ellos.

¿Cuántos catarros al año son normales?

Durante los primeros años de vida pueden ser habituales entre 6 y 8 infecciones respiratorias al año, e incluso alguna más durante el primer año de escolarización.

¿Cuánto dura un catarro?

Generalmente entre una y dos semanas, aunque algunos síntomas como la tos o los mocos pueden prolongarse unos días más.

¿Puede ir a la escuela infantil con mocos?

Sí, siempre que se encuentre bien, no tenga fiebre y pueda participar con normalidad en las actividades del aula.

¿Con el tiempo enfermará menos?

Sí. Conforme el sistema inmunitario madura y genera memoria frente a distintos virus, los catarros suelen espaciarse y ser menos frecuentes.

¿Cómo puedo ayudar a reforzar sus defensas?

Manteniendo hábitos saludables: buen descanso, alimentación equilibrada, actividad física, juego al aire libre e higiene de manos.

 

Crecer también es fortalecer sus defensas

Cada catarro puede parecer un pequeño contratiempo, pero también forma parte de un proceso mucho mayor: el crecimiento. El primer año de escuela infantil está lleno de descubrimientos, aprendizajes y nuevas experiencias, y el sistema inmunitario también aprende junto a ellos.

En Brains Nursery Schools acompañamos este camino con el mismo cuidado con el que acompañamos cada uno de sus primeros pasos: creando un entorno seguro, saludable y lleno de confianza para que niños y familias vivan esta etapa con tranquilidad.

Porque crecer no significa no ponerse nunca enfermo; significa desarrollar las herramientas necesarias para afrontar el mundo con cada vez más seguridad.

Mónica Redondo

Mónica Redondo

Desde hace más de 25 años trabajo en Brains Nursery Schools realizando funciones como psicóloga y directora del centro situado en el distrito de Salamanca. A lo largo de este tiempo, he visto la evolución de muchísimos alumnos desde que son bebés hasta que llegan al final de la etapa infantil. En este recorrido, viven un tiempo feliz, lleno de experiencias únicas y momentos inolvidables compartidos por toda la comunidad educativa, además alcanzan objetivos fundamentales para éxitos futuros.

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